
¿No os ha pasado alguna vez, cuando viajáis, aunque sea un viaje corto, que simplemente estar fuera de la rutina, en un sitio nuevo, hace que hasta respirar sea diferente?
Yo apenas conocía el norte de España, así que imaginaros lo que he alucinado con mi viaje ¿ a dónde? a DONOSTIA, SAN SEBASTIAN, donde he respirado durante tres días olores que ya se han quedado conmigo: El olor del color verde, un verde increíble, que aunque por allí dicen que no está muy verde porque no ha llovido mucho, para una madrileña como yo, se le ha hecho mucho; El olor del cantábrico; y el olor de una gastronomía que nada más llegar te das cuenta de que es diferente.
Para vuestra información, os diré que me he portado muy bien. He sido buena, y mi maleta y yo hemos llegado hace un rato en perfecto estado; con un poquito de tristeza (no me hubiera importado quedarme algo más) pero con la satisfacción de haber hecho algo diferente.
Tampoco he discutido allí con nadie. Me ha sorprendido encontrarme con una ciudad que a mi, desde luego, me ha parecido muy tranquila, mucho más que mi pueblo, (que a veces parece el salvaje oeste), donde nadie se ha metido conmigo, y donde he podido pasar inadvertida.
No sé supongo que habrá gente que no conozca esta ciudad y le pueda imponer un poco ir. Yo después de volver os diría que aquí la gente es muy tranquila y que da gusto andar por las calles. Voy a recordar siempre ese paseo por ese casco antiguo, por la zona de bares, acabando en la playa de la concha.
Aunque he sido buena, y no he roto nada allí, excepto las tapas de mis botas de tanto andar (vale, lo confieso tampoco es que andara mucho, pero es que solo se me ocurre a mi irme a andar con unas botas de tacón de aguja), si he venido un poco perjudicada, y es que madre mía que bien se come y se bebe en esta ciudad.
Joder si es que ir de tapeo es un lujo, si practicamente comes. Pedazo de tapas que ponen, que si canelón de mousse de morcilla, que si rissoto con crema de cabrales, que si queso de cabra con mermelada de albaricoque, que si croquetas (pero que croquetas, de las que te comes tres y ya has comido). Vamos un lujazo de gatronomía. A ver ahora que hago cuando salga a tomarme una caña y me pongan esas aceitunitas, y esas patatas fritas, que me va a dar pena verlas.
Y claro esas tapas se tienen que armonizar con algo de bebida, el viernes las armonice con cañas, claro que allí las cañas son de casi medio litro, y con tres pinchos, iba ya casi atontada. Menos mal que descubrí los zuritos, y no zumitos.
El sábado le toco al txacolí, y claro ahí sí que tuve que comer, bien, porque después de tres, iba que me patinaba la lengua, y los zapatos. Jolines si es que parecía guiri hablando, y es que chicos, yo no bebo mucho, (imaginaros lo torpe que soy, encima borracha).
Pues sí, lo confieso me emborraché, ja ja ja ja ja ja, y es que me llevaron a un bar, donde la música era total, jazz, música de los ochenta. Allí conocía a alguien, una base de datos cultural que me impresionó, y me hizo sentir lo mucho que desconozco y tengo que aprender. Y claro, yo creo que fue ese sentimiento el que hizo que me arrojara a mis gin tonics.
Menos mal que hacía fresquito, y cuando ya volvíamos para casa, agradecí que me diera un poco el aire, en frente de Los Cubos de Moneo Y entonces me dije "mañana domingo, Ana, no bebes nada", aunque después de eso me tome otra copa, y no me preguntéis el nombre del bar, que ni me acuerdo. Y luego a casa, a acostarme con ese amigo que ya tenía olvidado "El Efecto helicóptero", y es que todo me daba vueltas.
Pero llego el domingo, y después de pasar un poco la resaca, pensé que cómo me iba a ir sin probar esa sidra tan rica que tienen, y que no se parece en nada a la del gaitero ( y que me perdone esta empresa, pero coño, es verdad). Así que en Fuenterrabía decidí probarla. Y es que me parece que no hubo un sitio mejor para hacerlo. Vale, estaba Biarritz, pero eso ya es Francia. Así que decidido, fue en Fuenterrabia, donde me pusieron un pincho de champiñon relleno, cubierto de un ali-oli, que estaba para chuparse los dedos. Ese le tengo que repetir como yo me llamo Ana.
Y por la tarde me tocó empezar a recogerlo todo, mientras bebía, por supuesto agua, para empezar a depurarme.
Que ilusión tienes cuando haces la maleta para viajar, y que rabia da cuando te lo has pasado genial, se han portado mejor todavía contigo, has aprendido y visitado muchas cosas, y tienes que volver...
Ahora... mi maleta y yo, hemos hecho un trato, tenemos que volver a San Sebastian, y conocer más el norte de España (me han hablado genial de Santander).
Vamos, que como me decía hoy mi madre por teléfono "Ana, ahora que has vuelto a empezar a viajar, sigue haciéndolo, tienes que mucho que ver".
Hola Ana
ResponderEliminar¡Ay, niña! ¿Qué has hecho? Este cuento es encantador, se me ha hecho agua la boca y hasta me ha entrado un frio de sustito en el pecho (ese que da cuando uno va a viajar). Qué alegría que la pasaras tan bien. Qué bien contado, qué lujo de detalles.
Un saludo. Feliz Semana. Jabier.
y si dieras la vuelta al mundo...... cuantos libros escribirías?
ResponderEliminargracias por enseñarnos Easo de una manera tan peculiar.... hip hip
besitos
Sabes, el sabado comentaba con una amiga mia, q lo que mas pena me da de vivir en san sebastian es no poder disfrutar de mi ciudad como lo has hecho tú.
ResponderEliminarMe alegra que lo hayas pasado tan bien.
besos gordos
Tengo ganas de ir...Me encanta lo que nos has contado.
ResponderEliminarMuchos besos guapa.
Por lo que he leído has tenido buen tiempo o no te has dado cuenta despues de tantas tapas con sus correspondientes bebidas.
ResponderEliminarMe alegro que hayas disfrutado es un lugar muy bonito y su gente excepcional.
Unas vienen y otras nos vamos, nos leemos seguramente por el dia 14, hasta ese momento te deseo unas felices vacaciones de Semana Santa que lo paseis muy bien sigue siendo asi de alegre, un besazo.
Con cariño
Mari
Anita querida. Te diría: Bienvenida a casa. No me atrevo. Cuanto me alegro y te envidio, el norte es una de mis asignaturas pendientes desde hace mucho, muchísimo tiempo.Ni Caribe de palmeras bamboleantes ni rascacielos en el N.Y. de artistas triunfantes. Tapas, pintxos, Txacolís y cañas, buen ambiente, tranquilo y en confianza. La vida es bella, mas aún en España. Vale, si los precios ayudan se visitan aduanas. Yo, primero impregnarme de lo nuestro, si sobra ... pues a tirar millas.
ResponderEliminarUn placer tenerte cerca. BESOS.
Hola mi cielo veo que te lo pasaste genial y te pusiste piripi jajajaj me alegro un montonazo, a ver si luego me cuentas mas cositas de tu viaje...es que el Norte es magico yo tambien estuve en San Sebastian y me enamore de el...y los chuletones jjajajaja te mando muchos besitossss TQM
ResponderEliminarAdoro el Cantábrico!!
ResponderEliminarEn San Sebastián no he estado, lo más al este ha sido Bilbao pero es genial, no tiene nada que ver con otras zonas de España. Yo desde que lo pisé por primera vez me quedé enamorada, especialmente de Asturias :)
Me alegro mucho de que te lo hayas pasado tan bien y de que hayas aprovechado tanto el finde. Una escapadita nunca viene mal, y si es al norte, mejor que mejor.
Un besazo!
Ainsss que viajecito te has pegado, y yo aqui aguantando tema,jajaja.
ResponderEliminarPues me has hecho que se me habra el apetito joer con tantos pinchos.
Me alegro que te lo hayas pasado genial, y la proxima vez yo creo que deberías de avisarme, para controlar un poco mas que nada. jajaja.
Ahora lo peor deshacer la maleta, que rabia da, sacando la ropa para la lavadora...y otra vez a la rutina, hay mi niña, pero la cosa es así.
Ana, me apunto para Santander, es precioso, y me encantaría volver. Así que ya sabes, ya somos dos, y me parece que habrá pronto otra en la lista jeje.
Un abrazo preciosa.
bueno y ahora que ,despues de esto y aunque suena a egoismo puro y duro seguiremos disfrutando de ti, me alegro de que lo pasaras tan bien, un besito preciosa y encantado de recibirte en esta vuelta
ResponderEliminarAl igual que tu yo estuve alli en el puente de San jose y me vine maravillada,espero volver.
ResponderEliminarCuanta belleza.
Me alegro que disfrutaras es un placer viajar.
Un besito cielo.
No conozco el norte, pero tengo muy buenas referencias, lo de los pinchos si los conocia, y por supuesto que comes con ellos.
ResponderEliminarMe pongo como prioridad hacer un viajecito por esa zona.
Un saludo
hola lunera, hace dias que no comento tus post, tambien he estado de viaje por Turkia,y que contradicion no conozco nuestro norte, pero lo tengo pendiente.
ResponderEliminarUn saludo
Ana cuánto me alegro!!! Dime algo: me has dejado ahí? porque como dices que tú y tu maleta han llegado en perfecto estado...
ResponderEliminarYa fuera de bromas, me alegro mucho y con tu relato es como si hubiese estado contigo pero sin botas de tacón alto.
Un beso
Noe
Muy buenas anecdotas te has traido de tu viaje. Bienvenida. Y ojala sea pronto cuanto te tomes las próximas vacaciones.
ResponderEliminarBesos!
Vamos anita, un viaje en toda regla no?? que envida (sana eh?) es uno de mis lugares pendientes en mi lista de viaje....
ResponderEliminarme ha encantado conocerlo un poco a través tuya.
un besote enorme
JAJAJAJAJAJAJAAJA...Es que el norte, chata, tiene mucha "tela"!!!!!...Y yo como prefiero los "dobles" de aquí, pues no tengo problema con las "cañas" de allí!!!!...
ResponderEliminarMe alegro que disfrutaras...Besos niña
Ana cuando te leía me era todo muy familiar. San Sebasdtian esla playa mas cercana a mi pueblo y solemos ir todos los veranos de excursión un día a la playa de la Concha y a pasear y comer sus ricas tapas por el casco antiguo tan bonito. Un elemento eché en falta. La última vez que fuí la música de la acodeón amenizaba nuestro paseo con una abanera. Un beswo grande. milagros
ResponderEliminarGracias por compartir con nosotros tu vivencia, expectacular, como siempre...
ResponderEliminarUn besazoooooooooooo!!!!
Me alegra mucho ver te gustó y lo pasases bien en esos días de descanso, en esa bonita ciudad como es la Bella Easo.
ResponderEliminarBienvenida de nuevo a este rincón.
Si está a tu alcance no dejes de visitar Asturias, en ella encontrarás de todo. Playas, montaña, gastronomía y mucha cordialidad en sus gentes.
Abrazo
Kaixo Ana.
ResponderEliminarComo me entere que no pasas por mi ciudad Bilbao ó Bilbo, veras. jajajajaja...
Muxus.