
Murió en vida, y después de su muerte nació en el dolor; llenándose en su nuevo respirar de un deseo inagotable, que lo asolaba todo.
No fue fácil acostumbrarse al sufrimiento de ser, pero poco a poco con cada vida que arrebataba lo fue haciendo, asumiendo que sólo el encuentro con un sentimiento realmente puro y sincero, podría salvarle, y en su mundo ya no había seres puros.
Así se hizo con la noche, intentando abarcarla con su manto oscuro y viajando a través del tiempo. Y en el pasado de sus noches robó sus propios recuerdos, transformándolos en flechas negras con gotas de su propia sangre, flechas con las que fue matando en su presente la creencia de su propia salvación.
Cuando termino la venganza de su vida, se desterró en esa noche, y allí oculto, entre sombras, le encontró la luna, nuestra luna, que aquel día lucio cegadora sus alas blancas.
En su vuelo de cristal fijo su mirada en los ojos de él, y no vio nada más, sintiéndose atraída sólo por la maldad de su alma y sintiendo el despertar en ella de un miedo extraño y confuso.
Y es que en él se inició de nuevo su deseo de venganza, pues en esa muerte olvidó lo que era la belleza, y no reconociéndola ante él, deseo herirla en su blancura, como nunca había deseado herir a nadie. Así, se arrancó una flecha de su pecho y la lanzó con sumo acierto, clavándose hondamente en la luna e hiriéndola de muerte.
La luna sólo sintió la herida y como de ella brotaba sangre de plata blanca como ella misma, y pensó que por fin esa noche liberaría su dolor y miró, como puro amor, al ser oscuro, y él se acercó a ella para consumirla más.
Pero al probar su sangre se envenenó de magia, y sintiendo la muerte de la luna en su boca, y sintiendo el sabor de sus mil deseos oscuros, quiso sentir la vida de nuevo.
Cuando la luna empezó a desvanecerse dentro del deseo oscuro de su propia liberación, aquel ser la tomo en sus brazos, y sintiendo la piel fría de la luna como la suya propia, la beso suavemente en los labios, respirando sobre ella cada gota de sangre derramada.
Y en el placer de ese beso se sumergió en ella, tapando la herida con su propia muerte, con su propia vida, y en su entrega final volvió a nacer en el interior de la luna.
Y en su renacimiento, la luna murió un poco más, porque no había logrado alcanzar su sueño.
Ana...Que bonito...Me ha encantado.
ResponderEliminarMuchos besos preciosa.
genial mi niña , es precioso, un besito cielo ,hoy te as superado
ResponderEliminarDiossssss!!!!...que lindo cuento Anita!!
ResponderEliminarMe ha gustado mucho, pero que tristeza, esa luna oscura, sufriendo por la herida de muerte del amor.
Un besito muy grande, mi luna bella.
Sabes que te quiero, y que estoy aqui para lo que me necesites.
Muy lindo. Un beso. milagros
ResponderEliminarLa venganza es cruel... pero en este cuento, no ha conseguido hacerle sombra a tu Luna.
ResponderEliminarImpecable como siempre.
Besicos, de semanita mucho más animada.
Tu tenias que haber sido del signo de cancer porque la luna te afecta, y como te afecta. De donde sacas estas historias? (si ya se de tu cabecita). Un bso.
ResponderEliminarBellisimo a sido un cuento precioso.
ResponderEliminarUn besito con cariño.
Ana gracias por tan hermoso cuento
ResponderEliminarUn beso linda!!
Noe
triste final...pero que bonito relato, disfruté mucho...
ResponderEliminarUn besazo.
Y te vas saliendo cada vez más y más en tu forma de contar hasta hacernos sentir luna...
ResponderEliminarSiento no haber estado, ha sido una temporadita algo complicada, pero, te he leído, y eso de pasar de San Sebastián a Santander... no sé eh ¿te vas a perder Bilbao? yo no lo haría, pequeña :D
Un beso descomunal.
Tu relato me ha recordado una imagen...Has visto alguna vez una luna roja?...Niña...te superas cada día más...Me ha encantado.
ResponderEliminarBesos
Te ha dado como a mi con los vampiros jejeje si es que son fascinantes y si encima se enamoran de la luna es el no va mas...me encanto el cuento mi lunita, es precioso como tu....besitosssss tiernos
ResponderEliminarHola cielo como siempre me gusto mucho tu cuento
ResponderEliminarun beso de Luna
feliz semana
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarY en su renacimiento, la luna murió un poco más, porque no había logrado alcanzar su sueño.
ResponderEliminarUn precioso cuento con un final redondo como la luna llena.
Siempre es un placer leérte. Saludos
Llenaste de imaginación y buenas imágenes esta historia. Me gustó. Te felicito.
ResponderEliminarAna te he dejado un premio en mi Universo...besitossss
ResponderEliminarHola amiga,tu entrada muy buena como siempre acostumbras es muy lindo visitar tu casa,sabes que te espero como siempre en mi blog,yo estare pasando siempre por aqui,te mando un abrazo muy grande y mucha luz para ti y los tuyos.
ResponderEliminarAna, Tus cuentos de la luna, nos llevan a la luna. ¡A tus lunas llenas de encanto!
ResponderEliminarVos sois un sol
Abrazo
¿?¿?
ResponderEliminareso no es malo, todo lo contrario
te pido mas,
jijij
Hola cielo tienes un premio en mi blog de poemas
ResponderEliminarun beso desde mi Luna
genial =)
ResponderEliminarme ha gustadO mUchO!!!
Un abrazO enOrmeee hErmOsa!
MUY BONITO CUENTO, FELICITACIONES.
ResponderEliminarSALUDOS
Una venganza llena de la hermosura de la luna.. muy bello felicidades!!
ResponderEliminarNo me extraña que te lea tanta gente Anita, es que cuentas con un angel especial, si uno es bonito, el otro es más.
ResponderEliminarbesucos
Qué lindo pero triste cuento, así lo he vivido o será que estoy de capa caída?
ResponderEliminarUn beso
Noe
Gracias por tus susurros y risas, dejan una sensacion de que algo se esta moviendo en el aire.
ResponderEliminarSaludos
MA
Ana, no sé si te lo he dicho alguna vez, pero tienes una narrativa excelente. ¡No lo dejes!
ResponderEliminar¡Muac!
Huy!!! Ahora si que diste en el clavo!!! Uniendo la belleza de La Luna con los Vampiros!!! Creo que es casi perfección!! Seres oscuros ambos!!
ResponderEliminarUn abrazo Ana!!