
ATRACCIÓN, AMOR, PASIÓN, DESEO...
Soy una mujer bañada por la tierra roja. No encomiendo mi alma ni la vendo, más que al destino que la gobierna, que es el mío y por el que lucho, como un guerrero sin miedo.
Y aunque es el color de diablo, de la ira, de la rabia…
Hoy decido sumergirme en un abismo sin fin de pasión roja; me persigue la vida, la sangre bombeada con fuerza en mi interior, y su calor.
Incluso dormida escucho sus latidos.
Pintaron con sus dedos de rojo mi cuerpo desnudo, encendiéndolo, tatuándolo con fuego; quemando y convirtiendo en cenizas el rubor que una vez asomó en mis mejillas.
Todavía existen bosques y en ellos niñas que cubren su cabello con caperuzas bordadas. En su inocencia, aún no tienen miedo.
Una copa de vino mientras escucho de su boca una poesía.
Y de nuevo… el fuego… atormentando mis sentidos.
Sujetando el fino vidrio que separa la cordura del sentir, lo acerco lentamente a mis labios, seduciéndolo en mi deseo.
Un pequeño sorbo impregna todo mi paladar del aroma antes adivinado hasta que su sabor y textura llenan y acarician mi boca.
Sabiendo que podría rebelarme a la atracción de sus llamas, y que podría utilizar sus sombras para no sentirme doblegada, vuelvo a inundar mi boca desatando el delirio, mientras dejo vacía su copa.
No olvidé las rosas y los pétalos que extendió sobre su lecho aguardando mi entrega, ni aquellos poemas escondidos bajo almohadas mientras llegaba el momento.
Las rosas…
Tiño las más blancas con mi sangre, sin miedo a las espinas que puedan clavarse en mi pecho. Como aquel ruiseñor.
Todavía guardo anudada alrededor del cuello, su ofrenda, aquella que gané con mi deseo en un torneo que nunca tuvo fin.
Y desnuda… la danza del fuego, hipnotizando mi cuerpo a pesar del suelo frío, espantando cualquier luna roja que pueda amenazar nuestro momento.
¿Otra copa?

Anaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa,me encantó este en especial¡¡¡Cuanta pasión sin reservas!!
ResponderEliminarSeguro que en badoo,triunfas,ja,ja,ja
Besooooooooooooo
dónde está el bombero niña?? jajajajja
ResponderEliminarjoer...después me dices a mi!!
mi color favorito...EL ROJO!!
Un besazoooo
Hermoso!!! Juanjo
ResponderEliminartiñes de rojo no la luna si no mis ojos, que solo contempla la descripción de esa diosa de amor vestida de rojo, que tiñe de rojo, que vive de rojo
ResponderEliminarprecioso ana
Excelente niña por dios que calor me encanto el rojo
ResponderEliminarun beso
Un color que inspira pasiòn y sentimientos cercanos, carne, sangre, dolor, amor...lo dices maravillosamente, como siempre
ResponderEliminarOtra copa? claro, mientras sea roja.
ResponderEliminarDespues del negro el rojo es el mejor color (para mi, obvio) y disfrutar de todas estas palabras y las excelentes analogias que hiciste, quedo maravillado con estas entradas tan coloridas.
Te esta quedando una gama para el deleite de la pupila.
Besotes ana!
Muy lindos tus colores, los veo aun siendo daltónico. Saludos.
ResponderEliminarMe gusto.
Es un placer seguirte, si quieres puedes seguirme, si mi espacio lo merece, el tuyo, sí. www.maxymohistorias.blogspot.com
Música, imagenes, palabras que hacen un conjunto perfecto, una entrada bañada de rojo, de un erotismo elegante y sensual.
ResponderEliminarROJO.
Te sigo en esta luna que llenaste de color.
Me gusta lo que escribes y me gusta cómo lo escribes.
ResponderEliminarUn saludo!
Muy sugerentes las imágenes, así como el relato. No podía ser menos tratándose del color rojo.
ResponderEliminarUn abrazo, Ana.
Esta vez mi comentario se concretará en una sola palabra:
ResponderEliminar¡Excepcional!
Ya me temía que el rojo se quedara indefinidamente aparcado, pero la espera ha merecido la pena, los añadidos, ampliación del primer texto esbozado, lo han engrandecido convirtiendole en una joya sin ninguna duda.
¿Y ahora que puedo escribir yo? Necesitaré un largo tiempo para dejar mi mente limpia de los vestigios sedimentados en las neuronas tras esta lectura tuya.
BESOTE
Ana sensualmente roja. Una copa que guarda secretos que solo se escuchan si, estando vacia, se vuelve a llenar....
ResponderEliminarmi beso
Interesante...
ResponderEliminarTodo rojo, la pasíon, la rosa, el vino...
ResponderEliminarMujer fatal dirian, yo creo que es mujer sensual.
Petonets mi niña encantada de tu invitación.
¿Una copa contigo? Ad infinitum… :-)
ResponderEliminarBesos
Me gusta este rincón
Quería confesarte que estaba deseando que llegara el rojo (te dejo pensar que soy un poco malote, pero ya sabes cómo somos los hombres :)) y no me ha defraudado en absoluto, te puedo prometer incluso que las fotos es lo de menos porque tus letras por sí solas ya abrasan.
ResponderEliminarEl texto me ha llevado a la sensación que tengo a veces cuando les quito el color a mis fotos y les dejo un tono dominante, por eso en todos los instantes el único color de la gama que navegaba en mi mente gracias a ti era un rojo fulgurante, una pasión que ha encendido el color de mis propias venas.
¿Sabes?, creo que detrás de la chica tan simpática que flipa con “el consejo de ancianos” hay un volcán apasionado en constante erupción, no cambies nunca por favor.
Una verdadera poesía de pasión al rojo!!!!
ResponderEliminarExcepcional, me ha gustado mucho.
Me voy a leer los otros colores
Saludos
Saravia
Rojo...como la sangre bombeante y circulatoria que late en cada centímetro de nuestro cuerpo haciéndonos vivir y sentir todo tipo de sensaciones,algunas tan fogosas commo ella misma,la sangre,que da color y calor a nuestro cuerpo,inerte sin ella.
ResponderEliminar¿QUé seríamos in la pasión?
Besos amiga volcánica :)
Estrecho, todo era estrecho. Agobiante si acaso pero oprimía. Mi cintura algo henchida por tantos cafés se desajusta del cinturón atado apenas menos de dos horas antes. Ahogada la voz, el regusto a ron y burbon queda escupido sobre el lavabo en estrías arbitrarias digna de un Jackson Pollok. El sabor a menta y lima de los mojitos me tuvo atado a la barra en un diálogo absurdo sobre arte, quizás también sobre literatura, quizás también sobre el desempleo y la falta de negocio. No recuerdo bien exacta la hora en que quedé rendido sobre mi sábana. La noche no era especialmente ruidosa al desenfundar mis cansados pies de mi último obstáculo para sentirme liberado de aquella opresión que estuvo persiguiéndome toda la tarde y noche. Fue justo cuando posé mi cabeza sobre la almohada que mi perro se echó, sigiloso, encima de mi colcha, encima de mis piernas. Estrecho.
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Mari Rosa no tenía los labios ni escarlatas ni bermellones. Mari Rosa traspasaba el tiempo como un efluvio de tiempos antes de Cristo. Por mucho que me duela ella era como un sueño congelado. Las miradas que la perseguían se desordenaban en lágrimas sin sentido. Me lo dijo el último sabio del barrio jugando sobre la mesa las insensibles fichas negras y blancas: ¡Ten cuidado muchacho? ¡Que no te venza la reina!...
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Subjetivo Imperfecto.
ResponderEliminarColor de sangre, de labios, de crepúsculo y de pasión. Rojo oscuro de hoguera al anochecer, rojo pálido en la piel tibia por las caricias.
ResponderEliminarEl amor se viste así.
hermoso....bello......
ResponderEliminarhttp://caidadelsol.blogspot.com