
Llego la noche en mitad de una tormenta.
Los dos vientos, el del norte y el del sur, se encontraron cara a cara, y comenzaron a agitarse arrastrando nubes oscuras. Y aunque los arboles, aferrados a la tierra bramaron, para asustarlas, las nubes se fueron llenando de la fuerza de los dos rivales.
Ni los ríos, ni los océanos pudieron rebelarse ante tal fuerza y tuvieron que esperar, en el encuentro, la acaricia de ambos.
Y en su abrazo de fuerza estalló la luz, y después el grito del cielo.
Así despertó la luna aquella noche, pero ella sólo oyó el llanto de los niños, y supo que tendría que enfrentarse sola. Ni siquiera las estrellas esta vez la acompañarían, pues siempre asustadizas de su fin, se escondieron en el último rincón del firmamento.
Cuánto le hubiera gustado que esa tormenta fuera para ella, y en la lucha gastar su vida.
Siguió gritando el cielo, y las nubes cerraron el paso a la luna intentando apagar su brillo para que no cumpliera su misión, robándoselo y estallándolo en rayos que caían sobre la tierra.
Y en el estruendo, más llantos.
Qué ironía, nuestra luna, a veces renegando de serlo, no podía entregarse a esa tormenta, si era un niño el que lloraba. Y mientras trataban de robarla su luz, por dentro se llenaba de fuerza, esperando el momento oportuno.
Y otro relámpago, y otro trueno, y otro grito, y más llantos.
Los dos vientos se fundieron en uno en su lucha, y en ese momento se hizo un silencio, el vacio, como en una tormenta perfecta en medio del océano, y la luna lo aprovecho para lanzar un susurró "a través del cielo vendré para ti" y lo hizo tres veces haciendo que su voz retumbara sobre las nubes que le cerraban el paso.
El viento huyó, y entre lágrimas y nubes, la luna se dejo ver y los llantos de los niños cesaron.
Un pensamiento: "Quizás la próxima vez tengas el valor de venir a por mi pero mientras, yo le protegeré a ellos".
Hola!!!
ResponderEliminarMe ha gustado mucho tu escrito, aunque no creo haberlo entendido del todo bien. Me siento bastante tonta...Ojalá puedas explicármelo, soy nueva en esto de las metáforas, XD!! Muchas gracias y sigue así, está genial!! Escribes maravillosamente bien!! BESOS!!
POR CIERTO, SI NO TE MOLESTA, ME GUSTARÍA INVITARTE A MI BLOG, YA QUE HE ESCRITO UNA NOVELA Y ME ENCANTARÍA QUE TE PASASES POR ALLÍ PARA LEERLA Y, SI PUEDE SER, PARA DAR TU OPINIÓN AL RESPECTO.
QUIERO ACLARAR QUE SOLO ES UNA PETICIÓN.
ESPERO VERTE POR ALLÍ!
MUCHOS BESOS!!
LINK --> http://elrefugiodelosmalditos.blogspot.com/2009/04/prologo.html
PRÓLOGO
El odio que engendramos les destruye. La ambición que mostramos les debilita.
La pasión que sentimos les atormenta. El amor que proferimos les consume...
El peor de los sentimientos que sufrimos es el miedo. Él nos descubre, nos ensombrece.
El miedo oscurece nuestro corazón.
Nos ha perseguido durante años, décadas, siglos...
Por él hemos matado, torturado y humillado. Por él, somos lo que somos.
Por él nos abandonaron. Por él ahora no somos más que simples mortales...
Hubo un tiempo en el que convivimos sin guerras, sin matanzas.
Hubo un tiempo en el que los humanos les amamos. Hubo un tiempo en el que ellos nos protegieron.
Desde las sombras nos vigilan, nos contemplan, nos añoran.
Desean nuestro amor y anhelan nuestra muerte.
Nosotros, simples humanos, les infectamos con nuestra presencia.
Nosotros, sencillos mortales, les destruimos.
AMOR, VENGANZA, PASIÓN, GUERRA Y ESPERANZA PARA LA RAZA HUMANA.
Ufff precioso como siempre...que imaginacion tienes no se te acaba nunca...la luna estara super contenta de tener una escritora tan buena escribiendo esas maravillas sobre ella...besitos y no olvides que te quieroooooo
ResponderEliminarPrecioso. Las tormentas, por mucho ruido que hagan, solo duran lo que duran, en cambio la luna, discretamente, sabe perdurar para siempre.
ResponderEliminarEn medio de la tormenta, siempre hay un rayo de luna.
besos.
Se dice que en cierta tormenta, nubes y truenos Luna quedaba eclipsada aun cuando su hora pedía derechos. Era su instinto benévolo el que esperaba. Un grito debil, apenas balbuceado, camuflado debilmente entre negras nubes amenazantes, el que despertó su rábia.
ResponderEliminarHaciendo frente al rayo que se preparaba afilando sus mas devastadoras armas buscó un resquicio entre los guardianes del imperio llamado Inclemencia.
....
BESOTE
Estimada señorita:
ResponderEliminarHe de decirle que me apasionan sus historias. Sinceramente me estoy convirtiendo en un admirador incondicional de sus dotes, y cada vez que leo uno de sus relatos...No hay las palabras. Afectuosamente suyo...
...Desde el infierno
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAJAJA
Y me dices a mi como escribo cielo!, eres autentica y lo haces divinamente, me encanta leerte, dejas ese mensaje escondido a la luz y te hace reflexionar, me encanta, un besito corazon y gracias por acompañarme en mi camino.
ResponderEliminarPrecioso...Como siempre...
ResponderEliminarMuchos besos.
Mi querida Ana qué decir? me tienes atrapada con los cuentos. En cualquier momento te pido autorización para que mis Pequeños Soles lo puedan leer en su Taller de Lectura.
ResponderEliminarUn abrazo grande
Noe
Jo Ani, esto no es un cuento, es la realidad de la naturaleza, es una descripción magnífica.
ResponderEliminarY con respecto a tu cumple, que conste mi niña que en cuanto mejoraron los ojos fui a brindar, lo malo que ya no quedaba tarta... Pero estabas tú :) (Eso espero, que me hayas visto...)
Besitossssssss
Tienes unos cuentos estupendos. Me gustan mucho. No me canso de leer tus historias, y aunque nos hables de la luna, ella permanece siempre.
ResponderEliminarSaludos desde La ventana de los sueños.
Hola Ana
ResponderEliminarTe dejo un saludo tras leer tus ultimos cuentos, siempre es un placer pasar por tu blog a leer un rato.
la tormenta es el llanto de un salto en el tiempo quebrado besitos maria
ResponderEliminarHermoso!
ResponderEliminarNo habrá nunca tormentas ni nubes que hagan oscurecer el brillo y la luz de la luna. Un besazo. Y buen fin de semana.
ResponderEliminarmi niña cada dia mejor ,me ha encantado la forma en que describes esa lucha, un besito niña , , y otro para el fin de semana
ResponderEliminarHoy era una luna épica. Pero como siempre lució, brilló y consiguió su objetivo.
ResponderEliminarDe verdad que no sé si eres mejor escritora o jardinera, dudo.
Abrazos.
Ana, ni tormentas ni nubes eclipsan tus historias.
ResponderEliminarPlacer leer tus lunas que la haces brillar mas con tus bellos cuentos.
Abrazo