
Estabas sentada en aquel banco de piedra. Era primavera y una suave brisa acompañaba tu juventud despertando para ese momento una lluvia de pétalos de cerezo que empezó a caer suavemente sobre ti.
El templo a tus espaldas y las plegarias a tus ancestros guardadas en el interior de tu alma.
Contemplé tu mirada entornada en la tristeza que siempre te acompañó, aquella que no pude aliviar, y en tu mano desnuda, la que tantas veces me acarició, la vieja flauta de bambú.
Como en cada uno de mis recuerdos, la acercaste suavemente hasta tus labios. Y en la oscuridad tras tus párpados, comenzó a sonar aquella melodía que llamaba a la luna mientras el atardecer moría en cada una de tus notas.
Quise correr hacia ti, arrodillarme a tus pies descalzos, y apoyar mi mejilla en tus rodillas para aferrarme de nuevo al sonido dulce de nuestras noches.
Pero la pieza en este sueño fue breve y al terminarla mientras se dibujaba una sonrisa en tus labios y tus ojos comenzaban a abrirse de nuevo supe que el viento robaría la mirada anhelada para llevarte con él hasta hacerte desvanecer con esos pétalos.
Todavía guardo esa flauta ahora muda, esa pieza de madera que aún conserva el aroma de tus manos y que solo suena cuando este viejo te encuentra en sus sueños.
Nunca dolió la soledad de estos años porque siempre te encontré en mis plegarías. Aunque a veces me siento en aquel banco y ruego porque llegue la noche que de verdad consigas mirarme para no despertar y poder desvanecerme en el viento a tu lado.

Un relato que unifica en su sencillez la esencia misma de lo poético. Aunque hecho en falta cierto personaje de luz blanca, no sin embargo la melancolía de sus noches y sus aires nocturnos. Verdaderamente una pequeña joya, casi me siento algo celoso,... cuando sea mayor quiero saber trasladar mis sentimientos con tanto arte como tu demuestras.
ResponderEliminarEs un disfrute entrar en tu pagina y disfrutar de tan delicadas maravillas. Mis felicitaciones.
BESOTE
Cuando me haga viejecito quiero que me acompañe una dulce melodía que me haga soñar, hasta perderme plácidamente en el largo sueño.
ResponderEliminarMientras disfruto la espera en tu compañía.
Un beso.
Hola cielo mio echaba de menos tus cuentos que alegria de volver a leerlos
ResponderEliminareste divino como siempre
un beso corazon
Anitaaaaaaaaaaaaaa...Que te echaba de menos...
ResponderEliminarMe ha encantado.
Un besazo preciosa.
MÀGICO, como siempre...
ResponderEliminarEspero estes bien. He echado de menos tu presencia por mi casa...
abrazos
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarHermosisimos tus cuentos,me encantan.Voy de paso hoy,conociendo algunos amigos nuevos y visitando mi gente conocida tambien, como siempre.Que decir de tu blog si cada dia esta mejor,tienes esa buena costumbre, de ser tan querible de seguir pasando por aqui, que se vuelve con ganas.Te invito a Peregrino de Sabiduria a leer lo nuevo si lo deseas,te espero,un abrazo y hasta pronto...
ResponderEliminarUl timamente adornas la musica con el texto, muy bien, te envuelve. Un besazo.
ResponderEliminarPor fin puedo volver a soñar con tu maravillosa Diosa de la noche, Sobrina. Un besazo.
ResponderEliminarhola bellas palabras, gracias por compartirlas,te encontré en un blogg común, si te gusta la poesía te invito al mio, será un placer, es,
ResponderEliminarhttp://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
muchas gracias, buena tarde, besos
Siempre que alcanzo este lugar vuelven los mismos recuerdos, quizás porque insisto en llegar en la misma estación del año, y el mismo aire dócil y fragante de otros tiempos se entretiene entre los pétalos rosáceos de los cerezos jugando como un niño, tratando de verter sobre la piedra desgastada del banco una llovizna perezosa , perfumada.
ResponderEliminarPerdura el templo impasible atrás, en lo alto de la loma, como el viejo guardián de tus mudas plegarias. Mas mis pasos se resisten a interrumpir su antiguo letargo aunque mi alma ande sedienta de un dios compasivo. Mis rezos habrán de no impacientarse hasta que llegue la hora del ocaso, ese momento en que confundida la brisa por la luz cambiante deja los juegos para quedar muda, alerta y preparada para el gran milagro.
Y cuando llega el momento y hasta los pájaros sucumben al silencio, mientras la hierba se tiñe de negrura a la par que se ablanda preparándose para tus descalzas pisadas, oigo como a lo lejos una dulce melodía se acerca a esta piedra olvidada, donde mi corazón aguarda la flama del soplo de tu flauta.
P.D.: No pude resistirme, espero que perdones.
Precioso relato,siempre hay una melodia que nos acompaña en nuestras vidas,saludso.
ResponderEliminarMelancólico, pero igualmente precioso... Ojalá llegue esa noche en la que ella llegue a mirarlo y ambos se vayan, juntos, con el viento...
ResponderEliminarMe has hecho soñar, y recordar...
Un abrazo muy grande!
Hola, perdón por escribirte por este medio, somos una red de librerías de usados www.buscaslibros.com y estamos recopilando información sobre blogs literarios para publicarlos en nuestra página. Ya hemos registrado tu blog para compartirlo con nuestros usuarios dentro de poco. Saludos y si buscas libros agotados, raros, etc, te esperamos por allá!
ResponderEliminarComo se que te gusta SIlvio y aunque supongo que lo conoceras,pero por si acaso te dejo esto
ResponderEliminarhttp://segundacita.blogspot.com/
Saludos.
cuentos para deleitarse besitos gaviota
ResponderEliminarHola,hoy sali a conocer mas sitios y aqui me encuentro,son muy lindas tus letras,provocan una profunda sensacion de agrado,seguire pasando de visita.Te invito a conocer al Señor Humor en mi blog Cuentos y Orquideas,mucha luz y hasta pronto...
ResponderEliminarqué bonito y qué romántico, felicidades por escribir como lo haces y gracias por compartirlo, con tu permiso volveré, saludos!
ResponderEliminarHermoso relato...romántico, nostálgico...
ResponderEliminarTe seguiré leyendo...
Saludos
me alegro de tu produccion poetica en la misma medida que me entristezco por tu dejacion de funciones como amiga. Besos guapa
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