
En este viaje de cuentos, acompañados de la eterna, hoy os llevaré a tierras aún más lejanas y si me dais vuestro permiso, os regalaré un otoño suave aunque estemos en primavera.
Como cada una de sus noches despertó la luna y, sintiendo la llamada del puerto fragante reclamando su presencia, supo que había llegado su día y que no podría faltar a la fiesta.
Engalanándose con toda su hermosura y desnudándose en su luz más plena se dispuso a iniciar su viaje, renunciando sin pesar a la oscuridad que siempre la rodeaba.
Antes de mostrarse, atravesó el cielo con orgullo y en sus pasos lanzó la amenaza al viento y a las nubes reclamando su respeto sólo para esa noche y para que, los que la aguardaban, pudieran contemplar esa belleza anhelada más allá de las creencias.
Aunque a veces la luna se envolvía en tristeza, en aquel día al percibir el colorido que la gente le ofrecía, y el aroma de los dulces y del espíritu familiar, decidió celebrar con ellos la vida escuchando canciones y poemas que lograron endulzar sus destellos.
Muchos de los que aquella noche acudieron a contemplar su brillo buscaron en ella el equilibrio de la vida, en la creencia de que la dama blanca gobernaba la energía del agua de la tierra y de la misma esencia que los formaba.
Pero también en este día otros buscaron ser partícipes de una leyenda, y contemplando al cielo esperaron que Hou Yi y su esposa se encontraran, y a la luz de la luna danzarán gritando su amor.
Y aunque la luna ofreció su luz a todos en aquella noche templada, cedió su intensidad cuando dio comienzo el desfile de farolillos, y los más pequeños acompañados de sus familias, en honor a ella, portaron con ilusión aquellas linternas de formas diversas y diferentes colores.
Aquellos porteadores de pequeñas lunas arrancaron la sonrisa de la homenajeada.
El más pequeño, apenas sabía caminar y aunque se esforzaba en hacerlo erguido dio un traspiés y cayó al suelo haciendo añicos su farolillo blanco.
Viéndole como comenzaba a llorar con gran desconsuelo, la luna acercó su luz a él y con un beso dulce sobre su frente robó sus lagrimas y a cambio depositó en su manita uno de sus destellos, y así el desfile continuó.
Al llegar el alba la luna tuvo que retirarse y al alejarse sintió como todas las luces de los farolillos se iban extinguiendo, pero no quiso que la tristeza la bañara y supo que pronto llegaría otro otoño en el que regalaría su luz sin que le doliera su alma.

Existe un dicho chino que reza que la luna simboliza la belleza y la elegancia, así como un amigo de confianza. Y como buena amiga la luna no puede faltar a esta fiesta.
Me ha encantado el viaje.
ResponderEliminarEs un deleite pasearse contigo por esa luna oscura.
Besitos dulces.
Hola cielo bellisimo cada vez mas bellos
ResponderEliminarme encanto este viaje
un beso y feliz semana
Como me ha gustado ese inicio donde pones...acompañados de la eterna...Magnìfico viaje..
ResponderEliminarMis saludos cordiales...
/\_/\
ResponderEliminar=^.^=
un viaje muy bonito para vivir y disfrutar¡¡¡
un abrazo
Precioso regalo el tuyo y seguro que aunque la luna regale sus destellos, siempre tendrá muchos mas para lucir hermosa.
ResponderEliminarSaluditos reina
Lunes y leyendo lo atrasado Ana!!!
ResponderEliminarbesos
Hola cielo espero que estes bien que no se nada de ti...como siempre nos haces soñar con tus bellas letras y esa luna que inspira verdaderas obras de arte en tu bello blog...un abrazo muy cariñoso de tu amiga Arwen que te lleva en el corazon...
ResponderEliminarLargo viaje y cada etapa con toques y luces distintos... La luna se mueve más que lo precios!!! JAJAJAJAJAJAJAJAJA
ResponderEliminarLa estampa de los farolillos bajo la luz de la luna tiene que ser impresionante...
Besitooooooooooooos
Me encanta cómo le das la vida a la luna de esta manera tan hermosa y con tanta ternura... No puede haber más ternura, sólo hay que leer esta frase para darse cuenta: "la luna acercó su luz a él y con un beso dulce sobre su frente robó sus lagrimas y a cambio depositó en su manita uno de sus destellos". Me ha parecido preciosa...
ResponderEliminarUn desfile para la luna, esta vez sí que había que dejar la tristeza atrás...
Como siempre, magnífico.
Un abrazo!
estas constumbres chinas y su cultura embelesa besitos maria
ResponderEliminarPreciosa historia de la luna. Muy tierna sin duda.
ResponderEliminarEspero estés bien.
Besos.