
Se había encerrado en la más profunda oscuridad de su alma el día que la perdió.
En su aislamiento, sólo dejaba que la luna le visitara, y con ella compartía su profundo silencio, sin apenas mirarla. Un silencio de recuerdos que le mantenían con vida y que le pertenecían.
Muchas noches, nuestra dama, había querido llevarle el sonido de la vida, incluso el de las sonrisas, pero la nostalgia de color negro de su amigo se lo impedía. Y así, noche tras noche, permanecía por un tiempo a su lado sintiendo el dolor que reflejaban sus ojos y que ella conocía tan bien.
A veces, cuando por fin conseguía quedarse dormido en su lecho, ella se acercaba suavemente al dosel de su cama, exhalando sobre sus sábanas su aliento más templado, y por un momento sus labios esbozaban una sonrisa.
Y contemplando su alma tranquila, los ojos de la luna se llenaban de lágrimas recordando aquel amor que se juraron para toda la eternidad, aquellos besos llenos de pasión que en su jardín de noche se convirtieron en rosas que alimentaban con sus abrazos y sus caricias...
Cómo se cantaban el uno al otro cuando se miraban, qué poesías más hermosas se regalaban cuando los dedos de sus manos se entrelazaban, y qué hermoso era el silencio cuando al amanecer yacían uno en brazos del otro soñándose.
Pero el tiempo, envidioso como siempre, quebró aquel amor cuando la reclamó. Y ella sabiéndolo, antes de irse y que sus ojos se cerraran para siempre le hizo prometer que aprendiera a vivir sin ella, rompiendo la promesa que se habían hecho.
Y él, solo sintió la ausencia, que le desgarró el corazón y secó aquel jardín de rosas tan hermoso por el que nunca volvió a pasear.
Así transcurrieron los años, y una noche al ir a visitar a su amigo, nuestra dama se sorprendió al no encontrarle.
Antes de entristecerse por su pérdida en la oscuridad, una fragancia dulce le condujo a la vieja rosaleda donde una rosa se abrió a su luz cantándole la despedida de su amigo. En sus pétalos vio el encuentro de aquellos amantes. Sí, su amor era la eternidad aunque el dolor de él no se lo había dejado ver y sólo cuando al tiempo se le ablando el corazón, el amigo de la luna consiguió entenderlo.
Aquella noche la luna escuchó de nuevo aquella canción de despedida, y de nuevo sus ojos se llenaron de lágrimas dulces.
Precioso cuento.
ResponderEliminarEl amor cuando es verdadero va mas allá de la vida y de la muerte.
Triste, pero como puede ser sino, cuando el amor se desvanece por uno u otro motivo.
Espero que la tristeza de esa luna no te haya salpicado mi querida amiga.
Un besazo.
Como siempre mi dedito va siempre por delante, jeje.
ResponderEliminarLa canción muy bonita, me encanta el fantasma de la ópera.
Besos. ;)
Lindo cuento, un poco triston, pero lindo, son las cosas de la vida y del amor, y como siempre la luna eterna amiga de los amantes.
ResponderEliminarBesitos
Precioso, Ana, precioso.
ResponderEliminarY en esa promesa, en ese juramento que se rompió, ella le dijo a él: Perdóname. Pero él le respondió a ella: No, ahora sólo cuenta lo último que tú me hiciste prometer: que aprendería a vivir sin ti.
Y sólo por ello, el vive con más ganas que nunca, homenajeando su presente ausencia...
Un besazo, Cielo. Me llegaste muy hondo...
Es triste pero prácticamente muestra una realidad, la vida es así, supera a la ficción.
ResponderEliminarMe alegra tenerte de regreso, te había echado de menos.
Un saludo.
Mi querida Ana me has hecho llorar con éste cuento... o será que estoy tan sensible últimamente.
ResponderEliminarUn beso grande
Noe
Hermoso cuento un poco triste, pero lindo, son las cosas de la vida en el amor y siempre la amiga de los amantes, la luna de fondo..
ResponderEliminarUn abrazo siempre con cariño
Y mis saludos fraternos.
Que tengas un buen fin de semana
Ya estás poniendo el corazón en vilo..como me gusta tu narración niña!
ResponderEliminarcálido abrazo
Era un amor más grande que cualquier otro, que no deja de entregarse aun cuando sabe que ha de irse. Muy bueno querida Ana, ya estaban buenas las vacaciones, te echábamos de menos. Muchos besos.
ResponderEliminarcanciones q nos hacen recordar... es precioso esto del amor!!
ResponderEliminarun beso grande amiga!!
que lindo y triste a la vez..... peor el amor eterno no tiene piedad ....y estas cosas suceden,,,..a vivirlo pues si es una realidad antes que se convierta en recuerdoSERGIO
ResponderEliminarHola cielo ya tenia ganas de volver a leer tus cuentos que me encantan ademas acompañado de esta hermosa musica felicidades
ResponderEliminarun beso
Me encanta esa tristeza, un fuerte saludo.
ResponderEliminar...Y regresa por sus fueros la escritora de los cuentos de la luna...reflexivo y algo triste, pero estupendo. Un abrazo
ResponderEliminarme emocionaste mi niñaaaaaa
ResponderEliminarqué bonito!!
Un beso enorme y gracias por volver!!!
Gracias como siempre por todas tus atenciones.
ResponderEliminarUn abrazo.
No dejas de sorprenderme. Estoy de lo más sensible y una lágrima rodó mientras mi mente dibujaba el contorno de la luna y su amado.
ResponderEliminarUn besito amiga!!!
Saludos mexicanos.
Me gusta y alegra saber que la escritora de los cuentos de la luna oscura ha vuelto, si, ya se que hace dias, incluso puede ser que élla no se alegre tanto, pero así es la vida, Yo, para no temer el final de vacaciones no trabajo, asi dejo sanjado dos problemas con una sola decisión. ¿ Es broma? Adivina.
ResponderEliminarCompiiiiii!!!!...Nuevo ciclo lunar en el que te estas superando!!!!...JODER QUE GANAS TENGO DE VOLVER A ESCRIBIR CONTIGO!!!!Se te nota inspiración a raudales...JAJAJJAJAJAJAJAJAAJA...Niña, me encanta...
ResponderEliminarBesitooooooos Alo en este parentesis vacacional
Ana, una vez mas deleitando con tus cuentos.
ResponderEliminarPrecioso niña.
Abrazo
Bienvenida de nuevo Ana, a nuestras vidas con tus maravillosos cuentos, que a mi, me hacen ser más niña...
ResponderEliminarUn beso amiga.
Nada mas que el comienzo es estremecedor: la mas profunda oscuridad de su alma...increible.
ResponderEliminarEl post es extraordinario.
Besos...!
Precioso Ana, como siempre y una alegría volverte a tener, aunque a tí no te apetezca tanto volver a la vida cotidiana, pero piensa que ya queda menos para las próximas vacaciones.
ResponderEliminarUn beso preciosa.
Jolines Ana! que vuelta más espectacular.
ResponderEliminarHas vuelto a conseguir que me traslade de planeta con la imaginación, porque supongo que lo que narras no ocurre en el Planeta Tierra, o si ?
Un beso