Siempre me costó encontrar un final
para mis historias, pero el de ésta ya estaba escrito antes de imaginarlo.
¿Sabes por qué?
PORQUE LO SOÑÉ…
Hoy me despido de ti y lo hago desnudándome
de todas mis lunas y de esa oscuridad que tiñó una vez mi alma.
Hoy te doy todos los colores que soy
y que he sentido míos o casi míos y ella no derramará lágrimas de plata.
No, no lo hará.
Despierta, dormida… los he soñado
todos, incluso los que no he escrito y en todos ellos encontré algo de mí.
Ahora están bajo mi almohada.
Los sueños nunca son solo sueños,
pero yo no he dejado de soñar.
Hoy me despido de ti y lo hago
entregándote un lienzo en blanco porque yo ya pinté mi alma y ahora quiero
seguir soñando…
Y mientras lo hago el silencio se
rompe de nuevo…
DESPIERTA, DORMIDA...
















