Siempre he dicho que el Otoño me encanta, pero este año como que me está empezando a desesperar, porque jolines parece que no vaya a llegar nunca.
Y confieso que me alegro por los que les gusta el calor. Si a mi también me gusta un poco, pero esto ya es demasiado que estamos a 14 de octubre, acabo de llegar a casa y el termómetro me marca 27 grados ¿QUE ES ESTO?
Lo que yo os diga, vamos a tener que inventar un veranillo nuevo, porque el de San Miguel ya ha pasado, y hasta el de San Martín todavía queda.
No se qué opinará la Iglesia Católica al respecto, pero como estas temperaturas sigan así, van a tener que tirar de santoral, lo quieran o no.
Y lo mismo digo con los hombres y mujeres del tiempo que les veo yo que ya no saben ni qué decirnos, y con acojonarnos con lo del calentamiento de la capa terrestre y el cambio climático lo tienen todo solucionado.
Hace unos días parecía que ya llegaba, hasta yo notaba más hojas de lo normal en mi jardín; Alguna lluvia nostálgica hizo presencia, y claro, me decidí, por fin, a empezar a hacer mi correspondiente limpieza de armarios, guardar la ropa de verano, y preparar la del otoño y la de invierno. Vamos que lie una en mi casa, que no veas.
Lo confieso: la he tenido que dejar en suspenso, porque ya no se ni que ponerme. Porque por las mañanas hace fresquito, y claro tiras de algo de ropa de otoño, pero luego al medio día te asas, y esa ropa te estorba.
Y qué os digo del calzado, pues lo mismo, porque en chanclas por la mañana no voy a salir, pero si me calzó mis superbotas de taconazo, como ande mucho al medio día se me recuecen los pies, y aquí no hay plantillas que lo solucionen.
Buffffff vaya problemón,ja ja ja ja ja ja ja.
Dice una compañera mía que eso de que haga calor es por la crisis y que por una vez el tiempo se ha puesto de parte de la gente de a pie que teme que llegue el momento del encendido de la calefacción. Y ahora que lo pienso pues puede que tenga razón, ja ja ja ja ja.
Ayer por la mañana pase por la plaza de mi pueblo, y allí estaba el consejo de ancianos reunido. Estoy convencida que ellos si saben el por qué de que el otoño esté haciéndose tanto de rogar. Estuve a punto de preguntarles, pero al acercarme dejaron de hablar, y joder, lo reconozco, como que ese silencio me acobardó de tal manera que decidí pasar de largo. Algún día me enfrentaré a ellos, quizás cuando reuna el valor suficiente, ja ja ja ja ja ja ja, porque joder el poder que tiene ese silencio. .. Y lo peor es que cuando ya les has dejado atras les vuelves a oir murmurar, pero si giras la cabeza, se vuelven a callar y parecen estatuasssssss.
Incluso fui a la panadería, a ver si allí me podía enterar de algo, pero nada, tampoco. Eso sí, me enteré de que se había casado la hija de una, que el padre de otra estaba con la próstata, y que los viajes del inserso ya no son lo que eran, supongo que por la crisis, claro.
Vamos, que tal era mi incertidumbre, que casi me pongo mala y todo para ir al médico, y ver si mis queridas amigas "las asiduas" soltaban prenda. Pero eso de la Gripe A me tiene un poquillo acojonada y al final decidí volver a casa sin ninguna respuesta, porque ya sabeis que soy mari pupas y que basta que sólo haya un germen de esta gripe pululando por la sala de espera, para que si voy, lo pille, y ya sólo me faltaba eso.
Y ahora que lo pienso, no será por culpa de esta dichosa Gripe A, que el Otoño no llega. No se yo... porque tanto se habla de ella que ya da que pensar, y lo mismo hasta el otoño tiene miedo del contagio.
En fin que, como siempre, me he liado. Que yo lo que quiero es que llegue esta estación pero de verdad, esa en la que da gusto abrigarse bajo una manta después de comer, y en la que te quejas de que ya hace frío y dices eso de "madre mía, si ahora hace este frío no quiero pensar cómo vendrá el invierno"
Que estoy cansada de tanto calor, y que sé que me cansaré del frío, pero como siempre hay que protestar y poner pegas, pues eso que yo aporto mi pequeño grano de arena, ja ja ja ja ja ja.
Un besito para todos y que tengais un feliz fin de semana.


